La Canastilla abrió sus puertas el 28 de septiembre de 1989, en una época en la que todo se preparaba con tiempo, cariño y detalle. Entonces, cuando iba a nacer un niño o una niña, la familia reunía lo esencial en una canastilla: ropita, primeros complementos y todo aquello que acompañaba sus primeros días de vida. De ahí nace nuestro nombre y nuestra razón de ser.
En nuestros inicios nos dedicábamos a la canastilla y a la moda infantil, formando parte de esos momentos tan especiales que marcan una familia para siempre. Con el paso de los años, el negocio pasó a manos de su hija, un cambio que supuso un nuevo reto y un nuevo enfoque, pero siempre con el compromiso firme de mantener las raíces y la esencia con la que nació La Canastilla.
Desde 2016, nos hemos especializado en complementos y calzado infantil, siendo nuestro punto fuerte la calcetería y los leotardos. Apostamos por artículos de fabricación nacional, de toda la vida, cuidando la calidad y el precio, como siempre se ha hecho aquí.
Nuestra mayor garantía es la experiencia. Por eso, seguimos ofreciendo un asesoramiento cercano y profesional, acompañando a cada cliente con el mismo cuidado con el que, hace más de tres décadas, se preparaba una canastilla para un recién nacido.